“Si se confirma esta subida, se hará patente la contradicción entre la apuesta por el mantenimiento de los servicios y de las prestaciones sociales y unas decisiones fiscales que incrementan los costes de los mismos y que, por lo tanto, hacen más difícil su sostenibilidad”, aseguran los portavoces de esta organización.
Para la Unión, una mayor presión fiscal sobre el sector sociosanitario no sólo hará más difícil el mantenimiento de los servicios, sino que, además, “supondrá una fuerte frenada a las inversiones que resultan imprescindibles para poder prestar con garantías nuevos servicios como los que se derivan de las leyes aprobadas en el sector de la dependencia”.
La confirmación por parte del Gobierno central de subir el IVA ha coincidido en el tiempo con la elaboración de un estudio por parte de La Unión que aconseja precisamente el camino contrario para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud y que propugna la rebaja de las cargas impositivas que se aplican en este sector. Según la entidad, “estas reformas fiscales son imprescindibles para hacer el sector más competitivo y sostenible”. Para Boi Ruiz, presidente de La Unión, “resulta paradójico estimular sólo la rehabilitación de viviendas y no la necesidad de construcción, ampliación o reforma de centros sanitarios o residenciales, tanto públicos como privados”.