La necesidad de colaboración entre el área pública y privada es fundamental en todos los sectores pero quizás en el nuestro, en Servicios Sociales, se hace más evidente. En estos días nos estamos encontrando con diversas críticas a la gestión que desde los organismos públicos se está haciendo, en concreto, a la Ley de Dependencia. Hablamos por ejemplo, de la escasa financiación, de la poca concreción del modelo y de la insuficiente cobertura de las necesidades de aquellos dependientes ya reconocidos.
También de la ayuda prestada a cuidadores familiares cuando se trataba de una medida excepcional y que ahora se está convirtiendo en la regla. Somos conscientes de todos estos puntos y de que existen muchas áreas de mejora que nos permitirían elevar la calidad de vida de nuestros mayores. Pero la crítica en sí misma no nos hará avanzar en nuestro cometido.
Necesitamos establecer vías de comunicación efectivas con las autoridades a las que presentemos nuestras propuestas y a las que transmitamos el profundo conocimiento que tenemos del tema sin caer, de nuevo, en el victimismo. Los operadores privados podemos ofrecer mucho a los organismos públicos, como son importantes infraestructuras, una amplia gama de servicios profesionales formados y con experiencia, cobertura en toda la comunidad de Madrid permitiendo minimizar los traslados (en caso de haberlos) de los usuarios a los centros y ampliando la calidad de vida que se les puede ofrecer.
No debemos olvidar, no obstante, el papel fundamental de las instituciones públicas y de sus representantes, no podemos trabajar de espaldas a esta realidad: la necesidad de la financiación que permita que estos proyectos sean viables para los inversores, la fuerza comunicadora que tienen y la posibilidad de eliminar mediante sus canales informativos la sensación de culpabilidad que tenemos al dejar a nuestros familiares, por ejemplo, en la residencia.
No tenemos los medios suficientes para generar campañas preventivas ni para afrontar ciertas necesidades; por ello, resulta fundamental mantener los lazos que nos unen a la Administración y trabajar codo con codo con ella para mejorar. Debemos recalcar la necesidad de la ayuda profesional al mayor dependiente, por ejemplo, y remarcar el hecho de que las ayudas concedidas a las personas con la dependencia reconocida no sean económicas en su mayoría, sino que sean asistenciales en la forma que mayor beneficio pueda aportar al mayor.
Para ello, podremos usar vías de comunicación como los congresos y jornadas formativas, o acudir a las organizaciones privadas que nos representan y que pueden llevar propuestas interesantes a los interlocutores adecuados. En Vitalia Tu Centro de Día, tenemos siempre la puerta abierta a la colaboración, no sólo con entidades públicas, como consejerías y ayuntamientos, sino también con distintas asociaciones y fundaciones con las que compartimos objetivos comunes y con cuyo trabajo común enriquecemos el nuestro propio. Sobre todo debemos seguir aportando líneas de colaboración que nos permitan mejorar día a día en nuestra labor y en nuestro objetivo, que es aumentar la calidad asistencial de nuestros mayores.