Esta es una de las principales conclusiones de un trabajo multidisciplinar galardonado con el Premio de Investigación en Vitamina D “FAES PHARMA 2009”, que ha concedido la Sociedad Española de Investigación Ósea y Metabolismo Mineral (SEIOMM). Sus autores –José María Mata Granado, Rafael Cuenca Acevedo, Javier Caballero, María Dolores Luque y José Manuel Quesada, como investigador principal–, pertenecen al Departamento de I+D+i de Grupo Sanyres que, además, colabora con la Universidad de Córdoba y con el Hospital Reina Sofía con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los usuarios de sus residencias.
El estudio, que se ha realizado entre 232 mujeres cordobesas postmenopáusicas, confirmó que un 70% de ellas tenía deficiencia en vitamina D, de las cuales en un 14,3% era severa y más de un 36% presentaban elevados niveles de vitamina A.
En el informe se pone de manifiesto que en una ciudad muy soleada como, por ejemplo, Córdoba, la deficiencia de vitamina D es muy alta, lo que aumenta el riesgo de osteoporosis y fracturas derivadas, además de otras enfermedades degenerativas, como el cáncer, enfermedades autoimnunes y disminución de resistencia ante infecciones. Esto significa que pese a que la mayoría de la población entiende que la exposición al sol proporciona suficiente vitamina D, ésta debe ser incluida en la dieta nutricional.
“Por otra parte, la relevancia del estudio radica también en que una fuerte presencia de vitamina A podría resultar perjudicial para la salud ósea, ya que los resultados muestran que las mujeres con niveles más altos de esta vitamina tienen hasta tres veces más riesgo de sufrir osteoporosis”, según explican los responsables del informe.