Arrancamos el año 2010 y lo hacemos cargados de energía. Por delante nos enfrentamos a cientos de páginas en blanco que sólo el devenir de los acontecimientos se encargará de cubrir, esperamos, que con más buenas que malas noticias.
Atrás ha quedado 2009, un año largo y complicado en el que la estela de la crisis económica se ha dejado sentir pero que, no obstante, para nosotros, para el Grupo Júbilo, ha resultado determinante. Durante los últimos meses, el Grupo Júbilo ha sufrido una enorme transformación en todas sus estructuras. No se ha escatimado en esfuerzo, trabajo e inversión de recursos económicos y humanos hasta lograr construir los sólidos pilares sobre los que se sustentará un nuevo proyecto mucho más ambicioso. Más radio, más televisión, nuevos portales de Internet, el relanzamiento de una revista que, sin duda, acabará convirtiéndose en una guía imprescindible para todos los mayores españoles, la consolidación y expansión de un periódico profesional, el que tienen entre sus manos, que ya se ha convertido en el medio de referencia de un sector que también ha vivido todo un año plagado de dificultades.
Dicen que cuando se superan los momentos complicados uno sale fortalecido y con energía renovada. Yo confío en que será así y que en 2010 se cumplirán los pronósticos de aquellos que auguran el final de una mala etapa. Lo tenemos todo a nuestro favor: experiencia, fuerza, actitud y la gran suerte de prestar servicio a un grupo de población que nos necesita y que, además, lo merece todo.