Laura Sánchez Vázquez. Madrid
Sin embargo, los expertos aseguran que la realidad social de envejecimiento demográfico y el reclamo cada vez mayor de servicios y recursos orientados a las personas mayores, ha provocado que, a pesar de todo, continúe siendo rentable invertir en centros geriátricos.
El sector inmobiliario ha cambiado. Aitor Pérez Artetxe, sociodirector de Gerokon, consultoría experta en productos y servicios para tercera edad, reconoce que “ahora es más barato comprar residencias que hace unos años, ya que hay menos grupos gestores dispuestos a adquirir ladrillo y más liquidez por parte de los promotores que han acometido inversiones al amparo de los años de bonanza inmobiliaria. Esta regla tiene su excepción en el caso de las grandes ciudades, como Madrid y Barcelona, donde el descenso de precios ha sido prácticamente inexistente”.
En lo que respecta a la estrategia de mercado, Juan Luis García, gerente de Activos Geriátricos (Barcelona) y Senior Consult (Madrid), gerente de Activos Geriátricos, asegura que “los grupos gestores han centrado su estrategia de expansión en contratos de arrendamiento o de gestión, con preferencia en la incorporación de camas ya ocupadas mediante el pago de traspasos de negocios ya en explotación”. Por otro lado, “cada vez resulta más frecuente que los grandes grupos propietarios de las residencias que gestionan, saquen a la venta su ladrillo manteniendo la gestión. Esto es lo que se conoce como operaciones tipo sale and lease back”.
Si dispone de capital, invierta
El envejecimiento demográfico es un fenómeno incuestionable en nuestra sociedad. Hace unos años, cuando la palabra “crisis” ni siquiera parecía probable, muchos empresarios vieron en el sector residencial una oportunidad de negocio rentable. Sin embargo, el devenir de la economía provocó que muchos tuvieran que cesar su negocio. En opinión de Pérez Artetxe, “hasta hace bien poco, y en parte por la culpa de los medios de comunicación que se hicieron eco de las palabras irresponsables de los políticos que pregonaban la necesidad de crear plazas, fueron muchos los inversores que se sintieron atraídos por estos cantos de sirena e invirtieron en proyectos que los expertos sabíamos que no iban a ser viables”.
Ahora la situación ha cambiado. Los expertos de Gerokon aseguran que “la crisis ha venido a empeorar aún más la situación de un sector que desde hace tiempo venía siendo mala. Ahora existe más oferta, menos demanda privada y mucho menos dinero público”. Además, aseguran, “las tasas de paro que registra nuestro país ha provocado que muchas personas opten por cuidar a los mayores dependientes en sus domicilios, de tal modo que ingresa la prestación económica como cuidador informal y el Estado cotiza por él”.
Ante esta problemática, Juan Luis García, aconseja a los empresarios que estén interesados en invertir en este sector que analicen todos los factores y las opciones disponibles para que “apostar por la carta ganadora”.
Para Pérez Artetxe, asegura que “todo periodo de crisis supone también un momento de oportunidades. Con las condiciones actuales del mercado, basta con tener dinero y ganas para adquirir un buen negocio a precios mucho más razonables que en años anteriores”.
Comprar, alquilar o traspasar
Entre las posibilidades que ofrece el mercado, lo difícil es saber qué opción es la correcta y la más acertada para la situación económica actual. Según la experiencia de Activos Geriátricos y de Senior Consult, “la mejor opción para los grupos gestores es el alquiler, y si es posible con traspaso de negocio o fondo de comercio”. Para los inversores, “resulta interesante la posibilidad de adquirir residencias que actualmente sean rentables, pues no hay que olvidar que el sector de los mayores supone una realidad que no se ha visto tan afectado por la crisis económica debido a la gran demanda de servicios y recursos”.
Por su parte, Pérez Artetxe asegura que, a lo largo de los dos últimos años, “se ha observado un movimiento de cesión en la gestión de centros por parte de empresarios procedentes del sector de la construcción y que entraron en el sector de residencial en época de bonanza. Para estos aquellos que buscan una salida, el traspaso puede ser la menos mala de las soluciones”.
Con independencia de la opción elegida, Pérez Artetxe aconseja encarecidamente a los promotores que analicen detenidamente la operación y que tengan muy en cuenta aspectos como la ubicación del centro, ya que el examen pormenorizado de este tipo de elementos “resulta determinante para el futuro éxito de la inversión”.
El futuro del sector
Según las estimaciones del Activos Geriátricos y de Senior Consult, “el futuro del mercado vendrá marcado por la aplicación de la Ley de Dependencia en las distintas comunidades autónomas y por la forma de gestionar el presupuesto para adecuar las tarifas de los distintos recursos sociales a la realidad del coste empresarial.
Por volumen de ventas, “los grandes grupos dependerán de la aplicación “real” de la nombrada Ley, puesto que las inversiones realizadas resultan considerables y la ocupación de las plazas crece a un ritmo moderado. Aquellos que tengan capacidad financiera para superar los primeros años de explotación consolidarán su marca y obtendrán un margen bruto de explotación -EBITDA- positivo sin demasiados problemas. En cuanto a las medianas y pequeñas empresas, tendrán un hueco en el mercado siempre que apuesten decididamente por la calidad del servicio, pues tendrán más dificultades para competir en las tarifas”.